Victoria Abril debe de tener alergia a pasar desapercibida. Sólo así se explica que constantemente esté abonada a la polémica. El enésimo episodio no procede, como cabría esperar, de su principal actividad profesional, el cine. No. El último capítulo llega a ritmo de bossa nova, la de su disco, Putcheros do Brasil, cuya fecha de lanzamiento -anunciada para febrero- es ahora mismo una incógnita por problemas legales denunciados por el que iba a ser su productor, Míguel Ángel Arenas, Capi. Sigue el culebrón. Indignación. Esa es la nota dominante en el ánimo de Capi, un reputado productor musical que se siente estafado por la ex chica Almodóvar. Al parecer, y siempre según la versión del productor -el único que ha abierto la boca en todo este embrollo- Victoria Abril tendrá que responder ante los tribunales por incumplimiento de compromiso, apropiación indebida y deudas económicas de más de 80.000 euros. Capi afirma que la actriz y, todavía, inédita, cantante, utilizó su amistad para preparar las bases musicales de un disco de Bossa Nova que podría estar ahora en el cajón de cualquier discográfica nacional. A tres días de empezar a grabar su voz, Victoria Abril desapareció con el material musical y sin dar señales de vida. Capi, que ha aireado el conflicto por todas las televisiones del país, señala que no parará hasta que se haga justicia. Mientras, Victoria sigue dando la callada por respuesta y remitiéndose al concierto de lanzamiento del disco, que tendrá lugar el 25 de febrero en el Palacio de Festivales de Cantabria. La polémica está servida. ¿Quién tiene razón? ¿Capi, Victoria, ninguno de los dos? ¿Es una mera táctica comercial? ¿Terminará Victoria Abril haciendo pucheros por su disco inacabado? No nos pierdas de vista porque aquí te iremos respondiendo a las cuestiones clave de una polémica con mucho morbo.
| |