El trío de Texas se impuso en categorías como la de mejor canción del año por el tema Not Ready to Make Nice o mejor álbum country, lo que resulta irónico porque los miembros de la banda no consideran que su música sea country. La vocalista Natalie Maines, quien aseguró en una ocasión sentirse avergonzada de haber nacido en el mismo estado que George W. Bush, recogió este último premio celebrando que "la gente haya entendido su mensaje".
Su compañera Emily Robison admitió que "no habríamos hecho este álbum sin todo lo que pasamos, así que no nos arrepentimos". "Gracias a todos los que votaron por nosotras", dijo.
Las Dixie Chicks ganaron los cinco premios para los que fueron nominadas, en una reivindicación dulce después que sus vidas estuviesen amenazadas y sus ventas se desplomaron cuando Maines criticó al presidente Bush durante un concierto en Londres en vísperas de la guerra en Irak en el 2003. Días después el grupo fue boicoteado por el mercado y desapareció de las emisoras de radio del género.
Con Taking the Long Way, las tres cantantes fueron guiadas por el productor Rick Rubin para realizar un disco que contiene más rock&roll y menos country.
Otra de las grandes triunfadoras de la noche fue Mary J. Blige, que recibió tres trofeos por su álbum "The Breakthrough", doble discos de platino.
Mary J. Blige se hizo con tres premios de los otorgados antes de la ceremonia televisada, incluyendo el de mejor álbum de Rhythm & Blues por The Breakthrough. También ganó por mejor canción de Rhythm & Blues con el tema Be Without You.
El veterano grupo Red Hot Chili Peppers ganó otros tres galardones por su disco doble Stadium Arcadium.
La cantante colombiana Shakira no ganó, pero deleitó al público en la entrega de los Grammy con su típico contoneo de caderas al cantar con el haitiano Wyclef Jean el tema Hips Don"t Lies, por el que estaba nominada a la mejor colaboración vocal de un dúo o grupo pop junto con For Once In My Life, de Tony Bennett y Stevie Wonder, que resultó finalmente el ganador.